Indefinición Electoral en Ecuador…

Sede del Consejo Nacional Electoral de Ecuador.

Por: Rafael Cerame

Al momento de publicar este artículo, el Consejo Nacional Electoral (CNE) de Ecuador no ha terminado el escrutinio de las Actas para determinar quién será el candidato que disputará la elección presidencial frente a Andrés Arauz Galarza en una segunda vuelta, pautada para el 11 de abril.

La incertidumbre aumenta en la medida que el CNE se demora en resolver las controversias relacionadas a un 10% de las actas, las cuales catalogan de “Actas con Novedad”. Eso implica que al momento existen casi 4 mil actas con discrepancias y/o irregularidades en los resultados de los votos emitidos. 

Resultados Oficiales CNE – 9 de febrero, 2021.

Resulta evidente que el CNE ha tenido dificultades para administrar con agilidad el proceso. No obstante, depende de ese organismo rector electoral la estabilidad social y política de Ecuador, no solamente por el resultado final de esta elección, sino porque todavía le falta administrar el proceso definitorio el próximo 11 de abril. 

Analicemos lo que al momento es constatable de los resultados electorales:

  1. El candidato del “Correísmo”, Andrés Arauz Galarza, clasificó para la segunda vuelta electoral, obteniendo aproximadamente un 32% de los votos.
  2. El candidato que al inicio de la campaña se proyectaba como el de mayores posibilidades, Guillermo Lasso, sufrió un desplome durante el proceso, debilitándolo para consolidar un frente “anti-correa”, aún si finalmente llegara a clasificar para una segunda vuelta electoral.
  3. El líder indígena Yaku Pérez, se convierte en la principal sorpresa de las elecciones, posicionándose camino a la clasificación para la segunda vuelta electoral.
  4. Xavier Hervas resultó ser la segunda sorpresa electoral, al obtener más de un 15% de los votos, convirtiendo ese millón cuatrocientos mil votos en la “joya de la corona” que necesitan cautivar los clasificados para la segunda vuelta. 
  5. Se demostró que el “Correísmo” dejó de ser la fuerza política dominante en Ecuador, al obtener un 30% de los votos, en relación al 57% que obtuvo Rafael Correa en el 2013, última elección en la que participó como candidato. 

¿Qué pudiera pasar en Ecuador ante los posibles escenarios de segunda vuelta electoral?

La posibilidad de un retorno al poder del “Correísmo” está presente en la candidatura de Andrés Arauz Galarza. Según las declaraciones emitidas por Rafael Correa desde Bruselas, ese sector de la izquierda ecuatoriana prefiere enfrentar a Guillermo Lasso en una segunda vuelta electoral, en lugar de tener que confrontarse con el líder indígena Yaku Pérez, quien representa otra vertiente ideológica de la izquierda en ese país. 

A juzgar por la cantidad de actas en controversia por adjudicar en el escrutinio de los votos, Guillermo Lasso mantiene alguna posibilidad de superar a Yaku Pérez. Al momento la diferencia en favor del líder indígena es de aproximadamente 48 mil votos, equivalente a un 0.5%. 

¿Tendría Lasso posibilidades de reinventarse para lograr liderar con éxito un frente “anti-correísmo” el 11 de abril? Para eso tendría que iniciar reconociendo los errores estratégicos en su campaña; aplicar el “cambio” a lo interno de su equipo y darle sentido a un nuevo mensaje que facilite la suma a su favor de los votos obtenidos por el candidato Xavier Hervas, además de cautivar una mayoría de los seguidores de Yaku Pérez. Ante las actuales circunstancias, el desafío para lograr esos objetivos luce inmensamente difícil.

¿Cómo reaccionarían los movimientos indígenas, si luego de estar prácticamente celebrando la clasificación de su candidato a una segunda vuelta electoral, el CNE certificara que el candidato que clasificó fuese Guillermo Lasso? Sin duda, en un escenario como ese, se pudiera estar produciendo un estallido social en Ecuador, razón por la cual el Consejo Nacional Electoral debe proceder con la mayor transparencia y agilidad posible.

Xavier Marcelo Hervas Mora, candidato presidencial del Partido Izquierda Democrática.

Los ecuatorianos se enfrentan a un panorama de incertidumbre electoral, en el cual hay un factor incuestionable: los casi un millón quinientos mil votos obtenidos por el candidato presentado por la centro-izquierda, Xavier Hervas, serán determinantes en la elección del próximo presidente el 11 de abril.  

Venezuela…

Is considered to be the most precise and forceful statement about Venezuela, the Biden Administration reaffirms the recognition of Juan Guaidó as the legitimate president and commits to continue pressuring the regime of dictator Nicolás Maduro, fighting the corruption of its members, the drug trafficking and the violation of human rights in that country.

https://www.reuters.com/article/us-usa-venezuela/u-s-reaffirms-support-for-venezuelas-guaido-sees-no-talks-with-maduro-idUSKBN2A33AU

Alekséi Navalni: Una historia de valor y tenacidad…

Por: Rafael Cerame

Los defensores de los derechos humanos y quienes repudien los abusos y la tiranía, deben estar pendientes de la suerte que corra en Moscú el líder opositor ruso, Alekséi Navalni

La historia de este valiente hombre de 44 años es impresionante. 

Abogado de profesión, educado en la Universidad Amistad de los Pueblos (Rusia) y en la Universidad de Yale, Nalvalni ha enfrentado con determinación a Vladímir Putin durante los pasados diez años, realizando importantes señalamientos que evidencian la corrupción en el gobierno de la Federación Rusa.

Recientemente Nalvani publicó un documental titulado “El Palacio de Putin: la historia del mayor soborno”, en el que detalla el esquema de corrupción mediante el cual se construyó una residencia en el Cabo de Idokopás, valorada en 100,000 millones de rublos (mil millones de Euros). 

En el documental se presentan datos relacionados con el proceder y costumbres del presidente de la Federación Rusa, Vladímir Putin, sus vínculos directos con actos de corrupción y la propiedad que se le atribuye haber construido ilegalmente. 

Simultáneamente con la producción del mencionado documental, Alekséi Navalni fue envenenado en Rusia. Su familia logró trasladarlo a un hospital en Alemania, donde llegó en estado grave. 

Alekséi Navalni y su esposa Yulia Naválnaya.

Las pruebas toxicológicas realizadas al líder opositor ruso en el hospital Charité de Berlín, confirmaron que fue envenenado utilizando el agente nervioso Novichok. Dicho químico fue originalmente desarrollado en la extinta Unión Soviética en la década de los años 80 y es considerado como uno de los agentes nerviosos más mortales que se conozcan. 

En su origen el Novichok fue diseñado para ser indetectable, superando los equipos de protección química que en esa época tenía la OTAN. En la actualidad es detectable, como ocurrió utilizando los procedimientos médicos aplicados a Navalni en el centro de salud al que fue transportado en Alemania.    

En una muestra adicional del compromiso con su pueblo y reestablecido del atentado contra su vida, el líder opositor ruso regresó a su país el pasado 17 de enero, junto a su esposa Yulia Naválnaya, quien lo acompañó durante los 5 meses que estuvo hospitalizado en Berlín. 

A su llegada a Moscú, Alekséi Navalni fue detenido en el aeropuerto y encarcelado, acusado de incumplir una condena previa por alegados “actos de corrupción”. 

Por enfrentar al presidente Vladímir Putin, Navalni ha sido sometido a múltiples detenciones durante los pasados años y ha sido objeto de varios atentados contra su vida. Los abusos contra su persona han sido denunciados por la Unión Europea, los Estados Unidos y la organización Amnistía Internacional. 

Sin dudas, Alekséi Navalni se ha convertido en el líder opositor más fuerte que ha existido en la Federación Rusa desde que Vladímir Putin está en control del gobierno. Su defensa de los sectores sociales más perseguidos por el gobierno ruso, lo han consolidado como una figura de respeto internacional. 

La vida de Alekséi Navalni está una vez más en peligro y es la presión internacional la única que pudiera evitar que termine como una víctima adicional de aquellos que se han atrevido a reclamar libertad en Rusia.  

Elecciones en Ecuador…

¿Retornará el “Correísmo” a Carondelet? Esa es una de las interrogantes que el proceso electoral en Ecuador trae a la atención internacional…

Por: Rafael Cerame

El próximo domingo 7 de febrero se efectuarán las elecciones presidenciales en Ecuador. Previamente, durante la pandemia, en el hemisferio americano se han celebrado eventos electorales en República Dominicana, Bolivia y los Estados Unidos. 

En todos esos países el resultado electoral no ha favorecido al gobernante, ya sea porque este haya buscado la reelección, o por el fracaso de la candidatura presidencial del candidato “oficialista”; siendo la única excepción, Puerto Rico (territorio de los Estados Unidos), dónde el candidato a la gobernación presentado por el partido en el poder logró prevalecer en las elecciones. 

La tendencia hasta el momento demuestra que la crisis provocada por la pandemia del Covid-19 afecta a los candidatos oficialistas en las elecciones. 

En el caso de Ecuador, tuve la oportunidad de conocer sus procesos electorales, ya qué, para las elecciones presidenciales del año 2013, fui uno de los integrantes de la Misión de Observación enviada a ese país por la Organización de Estados Americanos (OEA).

Rafael Alburquerque, Jefe de la Misión de la OEA para las Elecciones Presidenciales del año 2013 en Ecuador, conversa con Rafael Cerame en un centro de votación en Quito, durante la celebración de esos comicios electorales, donde Rafael Correa resultara reelecto.

En esta ocasión las encuestas señalan a Guillermo Lasso, candidato de la Alianza CREO-PSC, y al candidato de la Unión por la Esperanza, Andrés Arauz, como los dos contendientes con mayores posibilidades de disputarse la presidencia de Ecuador en una segunda vuelta, que se efectuaría el 11 de abril.

Resumiendo lo que ha sido el desarrollo de la campaña hasta llegar a escasos 6 días del evento electoral, se pudiera concluir que la candidatura de Guillermo Lasso inició con mayores expectativas de las que tiene cerrando el proceso; mientras que la candidatura de Andrés Arauz, apadrinado desde el exilio por Rafael Correa, viene de menos a más, aumentando dramáticamente sus posibilidades. 

Andrés David Arauz Galarza es un economista de 35 años de edad, que formó parte de la Administración del gobierno de Rafael Correa. Llama la atención, qué, teniendo un nivel de reconocimiento público limitado, se encuentre figurando en las principales encuestas con posibilidades de clasificar a una segunda vuelta electoral. 

Sin duda, Arauz navega en la flota electoral de Rafael Correa, un ex presidente que fue convicto por actos de corrupción relacionados al caso Odebrecht, y quien, para evadir la justicia de Ecuador, se mantiene residiendo con su familia en Bélgica.  

Por otra parte, Guillermo Lasso, un reconocido empresario de 65 años de edad, en su tercer intento consecutivo por lograr la presidencia, inició su campaña proyectándose como el candidato de un frente multi-sectorial, capaz de ganar las elecciones en una primera vuelta. 

Su campaña recurrió al superficial y políticamente agotado mensaje del “cambio”, eslogan qué, si no viene acompañado de propuestas con un contenido de impacto y una campaña que inspire la movilización electoral, lucirá como más de lo mismo en una sociedad que busca opciones innovadoras. 

La realidad es que Guillermo Lasso, con sus defectos y virtudes como candidato político, cuenta con las condiciones, experiencia y capacidad para ser un buen presidente, y, sobre todo, para evitar que Ecuador tome un peligroso camino que los lleve a sufrir la desgracia que hoy se vive en Venezuela.  

La campaña de Lasso debe reinventarse para lograr cerrar el proceso electoral con emotividad; creando conciencia del peligro que acecha al país si los ecuatorianos optaran por retornar a la política gubernamental de Rafael Correa.

Para lograr ese objetivo, el candidato Guillermo Lasso necesita, ya sea para cerrar la actual campaña, como en el desarrollo de la misma durante una posible segunda vuelta electoral, crear una especie de “coalición por la democracia”, en la que converjan figuras de respeto en la sociedad ecuatoriana, entre ellas, Rodrigo Borja Cevallos, Luis Oswaldo Hurtado y Jaime Nebot, junto a nuevos líderes, como Otto Ramón Sonnenholzner, entre otros, pidiendo de manera coordinada, más que un voto para Lasso, un voto para salvar a Ecuador de un salto al vacío. 

La tendencia y el factor tiempo parecen favorecer al joven candidato Andrés Arauz. Su padrino político, Rafael Correa, ha sido vital en lo concerniente a proveerle una estructura política desde donde crecer. Sin embargo, en la medida que la campaña de Lasso logre conformar un frente por la democracia, utilizando los argumentos correctos y los portavoces adecuados, Correa se pudiera convertir en el principal obstáculo para la campaña de Arauz. 

El reloj se mueve en contra de Lasso, quien, irónicamente, debe aplicar a su entorno de estrategas el “cambio” de manera urgente… 

Nuestros mejores deseos para el pueblo de Ecuador.    

Los Desafíos de la Oposición en Venezuela…

Por Rafael Cerame:

En la oposición a la narco-dictadura de Nicolás Maduro en Venezuela hay pensamientos e ideologías diferentes, que convergen en un objetivo común: lograr la libertad y la democracia para su pueblo. A eso hay que añadirle como ingrediente, la lucha de egos y ambiciones políticas entre algunos de sus dirigentes. 

Algunos, desde territorio venezolano, continúan dando la batalla al régimen, entre los que se destacan, Juan Gerardo Guaidó y María Corina Machado, mientras otros, aportan a la lucha por la libertad y la democracia desde el exilio, como es el caso de Antonio Ledezma y Leopoldo López, entre muchos otros que integran la dirigencia de la oposición fuera de Venezuela. 

Uno de los grandes retos y desafíos que iniciando el año 2021 tienen los líderes de la oposición política venezolana, es lograr la presentación de una propuesta, justa y específica, que defina un proceso conducente al retorno de la democracia a ese país.

Si partimos de la premisa, como así lo reconocen la mayoría de los gobiernos democráticos del mundo, que Nicolás Maduro ha convertido su régimen dictatorial en un narco estado, violentando además los más elementales derechos humanos, como lo es atentar contra la vida de miles de venezolanos que no han estado de acuerdo con su proceder desde Miraflores, el dictador NO puede ser una opción electoral y debe abandonar el poder que ha usurpado ilegalmente. 

Para que esa propuesta logre el mayor respaldo posible entre las naciones democráticas del mundo, la culminación de la misma debe dejar en manos del pueblo de Venezuela su decisión final, mediante la celebración de unas elecciones libres y transparentes, supervisadas por un conjunto de organismos internacionales, entre los que se encuentre la Organización de Estados Americanos (OEA). 

Para lograr ese objetivo, debe existir entre los principales líderes de la oposición un absoluto desprendimiento de sus ambiciones personales, para las cuales, existirá su momento en una Venezuela democrática, y ahora, asumir un compromiso con una sola causa: liberar a su pueblo de la narco-dictadura mediante el retorno a la democracia. 

Un ejemplo sobre lo que NO se debe hacer, es pretender cambiar la historia que se ha vivido a lo interno de la propia oposición en Venezuela. 

Hay altos dirigentes en la oposición venezolana, muy cercanos a Voluntad Popular y a la dirección del internacionalmente reconocido gobierno legítimo de Juan Guaidó, que se prestaron a componendas con el régimen de Maduro, obstaculizando el desarrollo de acontecimientos que pudieron haber provocado la caída de la narco-dictadura.

Ignorar eso que se comenta abiertamente en los círculos de la oposición, tendría el efecto de extender la agonía del pueblo venezolano. 

Por otro lado, también hay que reconocer la prudencia y la determinación que han tenido frente a esas situaciones, líderes como Antonio Ledezma y María Corina Machado, entre otros, que, manteniendo sus firmes posturas ante la narco-dictadura, han evitado un irremediable fraccionamiento en las filas opositoras. 

El momento es propio para que se efectúe una verdadera cumbre de la oposición política venezolana. Tendrían la oportunidad de efectuar un encuentro enmarcado por la honestidad y el compromiso con su pueblo; produciendo una propuesta que pueda lograr un respaldo mayoritario internacional, donde se defina un proceso que conduzca a la salida de Maduro y el retorno de la democracia a Venezuela. 

La Democracia Prevaleció…

Una vez más, la democracia se impone sobre la violencia como mecanismo de expresión.

El pasado 3 de enero llamé la atención sobre la importancia que tenían los acontecimientos previstos para los días 5 y 6 de este mes.

Artículo publicado el pasado 3 de enero, 2021.

Señalaba en dicho artículo que la segunda vuelta electoral para elegir los dos senadores federales del estado de Georgia, el martes 5 de enero, representaba una oportunidad real para que el partido demócrata lograra 50 escaños en el Senado de los Estados Unidos. 

Les mencioné las implicaciones que eso pudiera tener, para que, por primera vez, se considere en el Congreso la posibilidad de admitir a Puerto Rico como nuevo estado de la unión. De igual forma, alerté en la columna titulada “Atentos al 5 y 6 de enero”, que, aunque parecería una locura, Trump y sus seguidores pudieran retar la voluntad del pueblo durante la sesión conjunta de cámara y senado, donde, según dispone la Constitución, se certificarían los resultados de las elecciones presidenciales. 

El 5 de enero los dos candidatos a senadores demócratas lograron la victoria en Georgia, obteniendo el partido de Joe Biden la mayoría en el Senado y el 6 de enero se produjo el acto de terrorismo político más vergonzoso que ha vivido la Nación, promovido por el actual presidente de los Estados Unidos, Donald Trump.

El violento asalto al Capitolio y las muertes relacionadas a esa acción, son responsabilidad de Donald Trump. En su irresponsable y delictivo proceder, Trump atentó contra la democracia. Mutiló la imagen de los Estados Unidos ante el mundo, poniendo en tela de juicio la integridad del proceso electoral, sin lograr presentar evidencia razonable que justificara esas alegaciones. 

Donald Trump tuvo el atrevimiento de alterar el orden constitucional en los Estados Unidos. Afortunadamente, luego de horas de incertidumbre, la democracia prevaleció sobre el personaje más funesto que ha tenido la política americana. No obstante, el costo fue muy alto. 

Debemos destacar el comportamiento ejemplar durante esas horas de incertidumbre del vicepresidente Mike Pence, como también de los senadores republicanos Lindsey Graham y Mitt Romney. 

Restando 13 días para la juramentación de Joe Biden como nuevo presidente, se cuestiona la posibilidad de que el vicepresidente Pence invoque la Enmienda 25 de la Constitución para retirar del cargo a Donald Trump, por considerarlo incapacitado para desempeñar sus funciones como primer ejecutivo de la Nación.   

Considero que sería prudente retirarlo del cargo por dos razones fundamentales: Trump ha demostrado estar emocionalmente incapacitado para administrar los poderes del cargo que ocupa, y segundo, invocar con éxito la Enmienda 25 sería un desagravio a la mayoría del pueblo de los Estados Unidos de América. 

Superado el trauma político y social que han representado los 4 años de Trump en la Casa Blanca, Joe Biden enfrenta tres desafíos inmediatos: 

  1. Enfrentar con efectividad la emergencia de la pandemia del Covid-19.
  2. Activar la economía y que sus efectos se sientan en toda la sociedad americana.
  3. Unificar a los Estados Unidos, bajo un ambiente de concordia, justicia y democracia. 

Para los enemigos de los Estados Unidos, algunos pasivos y otros consistentemente activos, la jornada terminó con un triunfo de la democracia sobre la inestabilidad política y el caos. Para los que defendemos los principios sobre los cuales se fundamenta el sistema democrático de gobierno, esta experiencia nos debe servir como una lección para eliminar el discrimen; construir una sociedad más justa, tomar las medidas necesarias para fortalecer la democracia y que nunca vuelva al poder un irresponsable que ponga en peligro lo que hoy conocemos como los Estados Unidos de América. 

Atentos al 5 y 6 de enero…

El martes 5 de enero se efectuará una segunda vuelta electoral en Georgia para elegir a los dos senadores federales de dicho Estado. Ese método de elección, más conocido en Latinoamérica que en los Estados Unidos, definirá cual partido tendrá la mayoría en el Senado federal. 

Capitolio, sede del Congreso de los Estados Unidos, Washington D.C.

Las principales encuestas de opinión vaticinan una cerrada contienda para ambos escaños, actualmente en manos de los senadores republicanos David Perdue y Kelly Loeffler.

De resultar triunfantes los candidatos demócratas Jon Ossoff y Raphael Warnock, el partido del presidente electo Joe Biden lograría 50 escaños, en igualdad de proporción que la delegación senatorial republicana, siento el voto decisivo, la vicepresidenta electa Kamala Harris, según lo dispone la Constitución de los Estados Unidos.

En las últimas 48 horas de campaña estarán presentes en Georgia los principales líderes republicanos y demócratas, incluyendo al presidente electo Joe Biden y al actual vicepresidente Mike Pence, realizando el esfuerzo final para lograr la victoria de sus candidatos. 

Un triunfo de los candidatos Demócratas el 5 de enero en Georgia, abriría la puerta a que se considere favorablemente en el Congreso un proyecto de admisión de Puerto Rico como estado de la unión. 

Se infiere que Puerto Rico elegiría dos senadores Demócratas, consolidando la mayoría de ese partido en el cuerpo político más importante de la nación. 

Para los proponentes de la igualdad política de los puertorriqueños como ciudadanos americanos, las circunstancias electorales en los Estados Unidos han coincidido a su favor: el partido Demócrata pudiera iniciar el 2021 con un inquilino en la Casa Blanca, tendiendo además el control de la cámara y el senado federal.    

¿Quién hubiese imaginado un escenario electoral donde, en una segunda vuelta electoral en Georgia, se pudiera estar definiendo la posibilidad de que Puerto Rico sea admitido como un estado de los Estados Unidos? 

Aún falta por superar el último intento de legisladores republicanos de invalidar la elección de Joe Biden como presidente de los Estados Unidos, durante la sesión conjunta del Congreso el miércoles 6 de enero. Aunque parecería una locura, por las implicaciones que tendría una acción como esa retando la voluntad mayoritaria del pueblo, nada debe extrañar el comportamiento del partido que Donald Trump ha secuestrado durante los pasados 4 años. 

La experiencia que debería dejar este accidentando proceso en la conciencia del liderazgo político en los Estados Unidos, es la necesidad urgente de modificar la Constitución para que la elección del presidente se realice mediante el respeto al voto mayoritario, eliminando el llamado colegio electoral.

El martes 5 y el miércoles 6 de enero del 2021 serán fechas memorables en la política de los Estados Unidos…

Pierluisi asume la gobernación…

En unas circunstancias de crisis sin precedentes en la historia de Puerto Rico, Pedro Pierluisi asume la gobernación y en su primer mensaje, en un tono conciliador, reflejando madurez y buena voluntad, invita a la unidad en busca de objetivos comunes en beneficio del pueblo. 

La composición de la nueva Asamblea Legislativa representa un gran desafio para el gobernador Pierluisi. Esto, no necesariamente por no contar el PNP con mayoría en ambas cámaras, sino porque quien le puede ocasionar los mayores problemas en ese recinto, representa a la delegación de su propio partido en uno de los cuerpos legislativos.   

Dos figuras con personalidades parecidas jugarán un papel determinante para lograr la gobernabilidad de Puerto Rico. Me refiero al gobernador Pedro Pierluisi y al líder de la delegación del PPD en el senado, y quien se espera presida ese cuerpo legislativo, José Luis Dalmau.  

Los conozco a ambos y puedo decir que son personas honestas; con la capacidad de lograr acuerdos razonables que faciliten que el llamado “gobierno compartido” funcione. 

La búsqueda del consenso no debe representar jamás claudicar en la defensa de los principios en que se fundamenta la democracia. El pasado 3 de noviembre, además de elegir a nuestros gobernantes, el pueblo se expresó en un referéndum para resolver el problema colonial que mantiene a los puertorriqueños en una condición de desigualdad como ciudadanos de los Estados Unidos. 

Pedro Pierluisi presta el juramento como nuevo gobernador de Puerto Rico en compañía de su señor padre, don Jorge Pierluisi.

Estoy seguro que el gobernador Pedro Pierluisi cumplirá con el mandato del pueblo, construyendo puentes para lograr la gobernabilidad, y también, impulsando en Washington el reclamo de igualdad para los puertorriqueños. Sólo así podremos salir de la crisis y dar inicio a un nuevo Puerto Rico, más justo, digno y progresista, como ciudadanos de los Estados Unidos de América. 

Determining Sunday for the British…

The United Kingdom joined the European Economic Community in 1973. This body, also known as the «common market,» was the forerunner of the current European Union, which entered into force in November 1993, through a treaty that established its headquarters in Brussels.

The European Union has managed to develop a unique political and legal system in the world, which, with successes and errors, has facilitated the multilateral cooperation of its member states.

The European Union functions as a kind of community of governments, represented in a European Parliament, under which the Court of Justice of the European Union and the European Central Bank was established, among other bodies.

Said model of a political and commercial organization has governed by the treaty signed by the member states. That would be, in legal terms, its constitution.

In the 1975 UK referendum, 67% voted in favor of remaining in the so-called «European common market.» At that time, the leading promoters of breaking this commercial relationship in the United Kingdom were the British political left.

In 2016, a majority vote (51.9%) in favor of the United Kingdom left the European Union – the so-called «Brexit.» On this occasion, the proposal was promoted, mainly, by political sectors of the British right.

As a consequence of the result of the 2016 referendum, the British government invoked article 50 of the Treaty of the European Union, starting a negotiation process of its withdrawal from the community of European states. After multiple negotiations, most British people have questioned whether they have made a correct decision; on Sunday, December 13, the deadline to define the exit agreement expires.

Will they find a way to extend the period of negotiations? It seems that Prime Minister Boris Johnson and the president of the European Commission, Ursula Von der Leyen, will agree to extend the negotiations for a few additional days to avoid a «Brexit» without a parachute for the British.

The decisive moment is coming for the British, and they see themselves on the edge of a precipice towards which they decided to walk. Regardless of what they may agree to in the last phase of the negotiations in Brussels, on January 1, 2021, they will start a new chapter in UK history, this time outside the European Union.

The immediate economic effects are not favorable for the British. This situación has anticipated a period of political and social instability in the United Kingdom, a complex society that in its evolution could also choose to reject the continuity of its questioned monarchy.

Domingo determinante para los británicos…

Boris Johnson en Bruselas junto a la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula Von Der Leyen.

El Reino Unido ingresó en la Comunidad Económica Europea en el 1973. Dicho organismo, conocido también como el “mercado común”, fue el precursor de la actual Unión Europea, la cual entró en vigor en noviembre de 1993, mediante un tratado que estableció su sede en Bruselas.

La Unión Europea ha logrado desarrollar un sistema político y jurídico único en el mundo, que, con aciertos y errores, han facilitado la cooperación multilateral de sus estados miembros.

La Unión Europea funciona como una especie de comunidad de gobiernos, representados en un Parlamento Europeo, bajo el cual se constituyó, entre otros organismos, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea y el Banco Central Europeo.

Dicho modelo de organización política y comercial se rige por el tratado suscrito por los estados miembros. Esa sería, en términos jurídicos, su constitución.

Desde la década de los setenta hasta el presente, los británicos se han expresado en varias consultas sobre su permanencia o salida de la Unión Europea.

En el referéndum del 1975 el 67% votó a favor de mantenerse en el llamado “mercado común europeo”. En ese momento, los principales promotores de romper en el Reino Unido dicha relación comercial era la izquierda política británica.

En el 2016 se produce un voto mayoritario (51.9%) en favor de la salida del Reino Unido de la Unión Europea – el llamado “Brexit”. En esta ocasión dicha propuesta fue impulsada, principalmente, por sectores políticos de la derecha británica.

Como consecuencia del resultado del referéndum del 2016, el gobierno británico invocó el artículo 50 del Tratado de la Unión Europea, dando inicio a un proceso de negociación de su retirada de la comunidad de estados europeos. Luego de múltiples negociaciones, donde a mi juicio la mayoría de los británicos se han cuestionado si han tomado una decisión correcta, el domingo 13 de diciembre vence el término para definir el acuerdo de salida.

¿Buscarán la forma de extender el período de negociaciones? Tal parece que el Primer Ministro Boris Johnson y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, acordarán extender por unos días adicionales las negociaciones para evitar un “brexit” sin paracaídas para los británicos.

Les está llegando el momento determinante a los británicos y se ven al borde de un precipicio hacia el cual ellos mismos decidieron caminar. Independientemente de lo que puedan acordar en la última fase de las negociaciones en Bruselas, el 1 de enero del 2021, iniciarán un nuevo capítulo en la historia del Reino Unido, esta vez, fuera de la Unión Europea.

Los efectos económicos inmediatos no son favorables para los británicos y se anticipa un periodo de inestabilidad política y social en el Reino Unido, una compleja sociedad que en su evolución pudiera también optar por rechazar la continuidad de su cuestionada monarquía.