El ADN de Trump en la Izquierda de Puerto Rico…

Resulta irónico ver las similitudes que existen entre el comportamiento de Donald Trump y el de líderes de movimientos políticos de la izquierda en Puerto Rico. Ambos recurren a los mismos argumentos para desacreditar un proceso electoral, en el cual no lograron prevalecer.

La presidencia de Donald Trump ha creado unas peligrosas divisiones en la sociedad americana, pero uno de los daños más graves que le está haciendo a los Estados Unidos, consiste en desacreditar la integridad del proceso electoral. Previo, durante y después de las elecciones, Trump ha estado consistentemente alegando fraude electoral, sin poder evidenciar el mismo y perdiendo en los tribunales prácticamente todos los alegatos que ha sometido.  

Curiosamente, en Puerto Rico, el sector político que utiliza la imagen de Trump como su marco de referencia para atacar a los Estados Unidos, recurre a la misma estrategia para no reconocer su derrota electoral. 

El movimiento capitaneado por dirigentes políticos de izquierda, denominado “Victoria Ciudadana”, en un burdo intento para que no se reconozca su derrota por la ciudadanía, utilizan los mismos argumentos que Donald Trump repite diariamente.

Aunque no están motivados por la misma finalidad ideológica, Trump y los dirigentes de la izquierda en Puerto Rico, pretenden, para su beneficio, atentar contra la estabilidad de la democracia. El peligro que eso representa no tiene precedentes en los Estados Unidos.

Una forma de atentar contra la estabilidad de nuestra democracia, radica en desprestigiar los procesos electorales. En la medida que el pueblo no tenga confianza en el sistema electoral, pierden legitimidad quienes resulten electos, y como consecuencia, donde no exista crisis, se crea, y donde existe, se agrava. 

Ambos, Trump y los dirigentes de la izquierda en Puerto Rico, dependen del caos y el desorden para su existencia política. Provocarlo es su medio de vida. Afortunadamente, esta vez, fueron derrotados. 

No obstante, continuarán insistiendo en la búsqueda del poder, para lo cual, dependerán de mantener viva la crisis, la inestabilidad social y el quiebre definitivo de la integridad del sistema electoral. 

En Puerto Rico esta experiencia debe servir para fortalecer nuestro sistema electoral.    

La Segunda Ola del Covid-19…

Al igual que ocurrió durante la pandemia de gripe en el 1918, ahora se está produciendo una segunda ola de contagios del Covid-19.

Durante la pandemia de hace 100 años, el virus sufrió una mutación, provocando una segunda ola de la influenza que se conoció como la “gripe española”. Según los informes de la época, durante dicha pandemia se confirmaron 500 millones de contagios, con un estimado de 100 millones de muertes. 

Se estima que el inicio del contagio de la llamada “gripe española” se produjo en febrero del 1918 – unos informes señalan que fue en China, otros en la ciudad de Kansas, Estados Unidos – decretándose el fin de esa pandemia en abril de 1920. 

Analizando lo que ocurrió hace 100 años, podemos concluir que la historia se repite, ya que se está produciendo una segunda oleada de contagios, con efectos vigentes en Europa, particularmente en España, Inglaterra, Francia e Italia. 

A esos efectos, al momento de publicar este artículo, las autoridades en la ciudad de Madrid informaron que dicha Comunidad cerrará perimetralmente la región durante diez días, entre el viernes 4 al lunes 14 de diciembre, como medida para intentar contener la propagación del Covid-19.

Imagen de una zona de Madrid al inicio de la pandemia durante el pasado mes de marzo.

Medidas similares se han tomado recientemente en Londres y otras importantes ciudades europeas. 

Se puede anticipar, según ocurrió al inicio de la actual pandemia, que se replique en el hemisferio americano lo que en este momento está ocurriendo en Europa. 

Nuevamente los gobiernos se enfrentan a la disyuntiva de cómo armonizar las medidas salubristas con la necesidad de activar sus respetivas economías. Independientemente de las medidas que adopten las autoridades gubernamentales, sean correctas o erradas, ninguna podrá tener éxito, ni cumplir su propósito, si las personas no asumen su responsabilidad individual para contener la propagación del Covid-19.   

Los recientes informes relacionados con la efectividad de las vacunas que están en desarrollo son alentadores. Se pudiera estimar que tendremos que superar un período de seis meses adicionales antes de que inicie un proceso de vacunación masiva mundial. 

Así las cosas, el panorama nuestro es mucho más alentador que el que vivieron nuestros antepasados hace 100 años durante la “gripe española”. Esa generación tuvo que superar esa pandemia, los efectos de una guerra mundial y una de las depresiones económicas más severas de la historia de la humanidad.

Ahora, tenemos la oportunidad de innovar diferentes formas de incentivar la productividad en la actividad profesional, comercial y empresarial, facilitando el desarrollo económico durante el proceso para superar la crisis de la pandemia. Nos adentramos en una nueva forma de convivencia, que esperemos tenga como resultado, una sociedad más justa, con una mejor calidad de vida en todos los confines del planeta. Ese será el próximo desafío.

The Presidential Election…

The result of these elections shows the character of the newly elected president.

Biden’s life is the story of a person who has had to overcome family tragedies. It is the story of a leader who never gives up. Political circumstances led him to lose two previous attempts to achieve the presidential candidacy. 


We are in the presence of a politician who has been the youngest elected senator in history, and who 45 years later, achieves the presidency with the oldest age that a president has had at the time of assuming office.


Joe Biden is a persistent, experienced warrior and qualified for the presidency of the Nation.


For Puerto Rico, his election represents the opportunity that we have never had to address the severe problem of inequality of our civil rights.


Try as Trump may; this time, he will not be able to prevail. The institution in the United States depends on respecting this electoral result. If the Supreme Court invalidates the electors’ will, the United States that we know will cease to exist, and that will not happen. In January, Joe Biden will be swearing in the presidency, and Donald Trump left the White House.